“Después de comer, como hacía calor, salimos al jardín -de la casa de Newton- y tomamos el té bajo la sombra de los manzanos, él y yo solos. Entre otras cosas me dijo que aquella situación le recordaba el momento en que se abrió en su mente la idea de la gravitación, a raíz de la caída de una manzana, cuando se hallaba sentado meditando. ¿Por qué cae esa manzana ... hacia el centro de la Tierra? Seguramente la razón de ese comportamiento es que ... debe de haber un poder de atracción de la materia ... como el que aquí llamamos gravedad, presente en todo el universo”.Además de este relato, el libro de Stukeley contiene otros cuentos sobre la gran figura del fundador de la ciencia moderna, que muestran a Newton de manera muy humana y simpática. Por ejemplo, un episodio trata de que en sus años escolares, inventó un pequeño molino que en vez de tracción del viento utilizaba la de un ratón, y una vez se quejó en broma, de que el animal se comió todo el grano colocado en el mecanismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario